
MEDIOS DE COMUNICACION
LA TELEVISION
La historia de la televisión abarca la serie de descubrimientos científicos, adelantos tecnológicos y apuestas industriales que resultaron en la televisión. Incluye las innovaciones en el diseño, concepción, fabricación y distribución de los televisores. También implicó el desarrollo de las estaciones de programación televisiva que los alimentan con programación hasta hoy. Esta tecnología lleva décadas incorporada a nuestros hogares a lo largo y ancho del mundo. Por eso, a nadie le hace falta hoy en día que se explique qué cosa es la televisión.
Sin embargo, pocos saben que un televisor opera como un terminal de recepción de información enviada por cable, satélite u ondas herzianas, que brinda un patrón específico de puntos de luz que se despliegan en la pantalla (los píxeles). Así se genera una imagen y una sensación de movimiento de la misma, acompañada de una secuencia de sonido sincronizada.
Para que los primeros pasos en la televisión pudieran darse, primero debieron lograrse los siguientes hallazgos tecnológicos:
- La fotografía y el cine. Los primeros éxitos en conservar las imágenes y ponerlas en movimiento se lograron durante el siglo XIX, cuando la técnica fotográfica logró sus primeros daguerrotipos y fotografías de larga exposición a la luz, empleando técnicas que se fueron modernizando hasta permitir, a finales del siglo, que las primeras imágenes en movimiento se capturaran y reprodujeran: una larga serie de fotografías que se suceden a una velocidad constante, dando la impresión del movimiento. Así nació el cine.
- El teléfono. La capacidad de transmitir la voz humana codificada en impulsos eléctricos fue el fundamento para la aparición del teléfono, inventado en 1854 por Antonio Meucci pero popularizado por Alexander Graham Bell luego de 1876.
- La radio. La transmisión de ondas electromagnéticas mediante la manipulación de los campos eléctricos y magnéticos fue posible a finales del siglo XIX gracias a las experiencias y teorías de Maxwell, Hertz, Tesla y Marconi. Esto permitió el desarrollo de un telégrafo sin hilos, que aprovechando los adelantos de los laboratorios Bell respecto a la telefonía, produjo los primeros aparatos de radio.
Origen de la televisión
La historia de la televisión inicia con la invención del disco de Nipkow en 1884: un aparato que consistía en un disco metálico y una fuente de luz, que servía para proyectar sobre láminas de selenio la luz proyectada por los objetos.
Fue un primer intento por capturar imágenes en movimiento, aunque no logró llevarse eficazmente a la práctica. Pero sirvió para el desarrollo de los primeros sistemas de televisión a principios del siglo XX.
La primera experiencia televisiva exitosa ocurrió en 1925, cuando el escocés John Logie Baird logró sincronizar dos discos de Nipkow, unidos a un mismo eje. Usando uno como transmisor y otro como receptor, transmitió eficazmente la imagen de la cabeza de un maniquí a 14 cuadros por segundo.
La experiencia se replicó ante la Royal Institution de Londres en 1926. En 1927 Baird logró transmitir la misma imagen a lo largo de 438 millas, usando un cable telefónico. En 1928 volvió a hacerlo, esta vez de Londres a Nueva York, a través de las ondas hertzianas.
Esta tecnología se empleó en las primeras transmisiones de televisión. El nombre que ya había empezado a asomarse desde el comienzo del siglo XX, cuando el científico ruso Constantin Perskyi la propuso durante el primer Congreso Internacional de Electricidad.
TELEFONO
El fundamento del teléfono moderno se basa en el ideado por A. G. Bell en 1.876. El aparato de Bell consta de una membrana de hierro dulce muy flexible situada delante de un imán, alrededor del cual está arrollado un hilo conductor aislado; al hablar delante de la membrana, se origina en ésta una vibración que modifica una corriente variable. Un conductor eléctrico enlaza este aparato con otro análogo en el que la corriente eléctrica origina fenómenos inversos a los descritos y reproduce la voz humana. En 1.878 H. Hunnings inventó un micrófono que empleaba gránulos de carbón para establecer un contacto de resistencia variable; este dispositivo, tras algunas mejoras, se usó como transmisor telefónico, y el aparato de Bell pasó a emplearse como receptor (auricular). Hacia 1.882 se adoptó la disposición conjunta sobre pieza única del micrófono y el auricular, formando el actual microteléfono. En 1.892 se instaló la primera central telefónica automática comercial del mundo. Los teléfonos automáticos más convencionales disponen de un disco de selección telefónica de diez orificios inventado por L.M. Ericcson en 1.896, con el que se puede marcar el número de cualquier abonado. También existen otros métodos cada vez más comunes, como los botones en vez del disco.
RADIO
Transmisión de dos canales de baja frecuencia empleando una sola radioemisora y un sólo canal.
Historia: La primera experiencia de radiodifusión la efectuó un radioaficionado de Pittsburgh (EE.UU.), en 1.920. El gran interés que suscito llevó a la institución de un servicio regular que, con el indicativo KDKA, fue la primera estación radiodifusora del mundo. El desarrollo de esta nueva técnica fue tan rápido, que cinco años después existían en el mundo más de 600 estaciones de radio. En España, las primeras emisiones regulares fueron difundidas el 14 de noviembre de 1.924 por las antenas de Radio Barcelona (EAJ 1). La radio pasó pronto a ser un instrumento importante desde el punto de vista cultural y político, convirtiéndose en pocos años en el medio de expresión y difusión más importante. Después de un período inicial fue necesario concertar acuerdos internacionales a fin de evitar interferencias recíprocas, que cada día se hacían más frecuentes, y dar paso a una mayor colaboración técnica. La Convención Internaciones de Atlantic City (1.947) reservó para la radiodifusión destinada al servicio interior de los países las bandas de 150 a 285 kc/seg. (onda larga) y de 535 a 1.605 kc/seg. (onda media), lo que representa un total de 15 a 119 canales, respectivamente. Como el número de estaciones en muchísimo mayor que el de canales disponibles, cada canal ha de ser compartido por varias emisores suficientemente alejadas o por grupos sincronizados de igual programación. La Conferencia de Copenhague (1.948) planificó la distribución de estos canales en la zona europea de radiodifusión que comprende, además de Europa, el norte de África y algunos países del Próximo Oriente. A pesar de ello por las condiciones de propagación de estas ondas, se producen durante la noche intensas interferencias entre las emisoras que comparten un mismo canal, dando lugar a una considerable limitación de su zona de servicio. En los últimos años se ha desarrollado una nueva técnica que ha posibilitado un gran aumento en el número de emisoras de un país. Se trata del servicio en ondas métricas con modulación de frecuencia (frecuencia modulada), que en la zona europea de radiodifusión se transmite en las frecuencias comprendidas entre 87 y 100 Mc/seg. Por las características de propagación de estas ondas no se producen interferencias entre emisoras razonablemente alejadas, aunque compartan el mismo canal; además, la zona de servicio durante el día y durante la noche es la misma: la reproducción del sonido es de alta fidelidad y la música puede transmitirse con una dinámica muy amplia. Con la modulación de frecuencia se obtiene una recepción de la mejor calidad sin ningún género de perturbaciones. Por ello la tendencia actual en todo el mundo es la implantación de este servicio para el desarrollo de la radiodifusión destinada al interior, con vistas a una próxima y considerable reducción de las emisoras de onda media. Las emisiones efectuadas por las redes nacionales de la mayoría de los países se agrupan en tres programas distintos: uno informativo, otro musical y un tercero cultural. Para la radiodifusión destinada al exterior, la Convención de Atlantic City reservó 180 canales en onda corta agrupados alrededor de las longitudes de onda 16,25,31,41 y 49 m. A causa del alcance mundial de estas ondas y del número reducido de canales, la Conferencia de México (1.949) confeccionó un plan de distribución que fue modificado en posteriores conferencias para adaptarlo a condiciones particulares.
Los medios de comunicación de masas o medios de comunicación masiva (en inglés, mass media) son los medios de comunicación recibidos simultáneamente por una gran audiencia. La comunicación de masas es el nombre que recibe la interacción entre un emisor único (o comunicador) y un receptor masivo (o audiencia), un grupo numeroso de personas que cumpla simultáneamente con tres condiciones: ser elevado (o sea no reducido), ser amplio y heterogéneo, y básicamente ser anónimo. Los medios de comunicación de masas son solo instrumentos de la comunicación de masas, y no se refieren al acto comunicativo en sí mismo de carácter interpersonal.
A fines del siglo XX, los medios de comunicación masivos de esa época podrían clasificarse en ocho industrias de medios masivos principales: libros, Internet, revistas, películas, periódicos o diarios, radio, grabaciones y televisión. La explosión de la tecnología de la comunicación digital a finales del siglo XX y principios del siglo XXI, hizo que surgiera la pregunta: ¿qué formas de medios deberían clasificarse como «medios masivos»? Por ejemplo, es controvertido incluir teléfonos celulares o videojuegos en tal definición. Asimismo, cabe preguntarse si se viene o no incrementando un proceso de convergencia entre medios de comunicación.
Todos los ciudadanos del mundo están expuestos a unos u otros medios, que resultan indispensables como herramienta de comunicación y presencia pública para todo tipo de agentes económicos, sociales y políticos. La finalidad de estos medios de comunicación en la actualidad podría ser, según la fórmula acuñada específicamente para la televisión, adoctrinar, influenciar y entretener al público que tiene acceso a ellos. Atendiendo a los intereses que defienden, buscan el beneficio económico del empresario o grupo empresarial que los dirige, habitualmente concentrado en grandes grupos de comunicación multimedia, e influir en su público ideológicamente y mediante la publicidad.
Tipos de medios de comunicación masiva
Edición de libros.
Prensa escrita.
Radiodifusión.
Televisión.
Cine.
Internet.
Multimedia.
Servicio de red social.
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